Cuenta la historia que hace quince años atrás un altísimo lobbysta de Wall Street, sondeó a una de las personas de consulta de los propietarios de Google, sobre la factibilidad de que una automotriz cuyo logo es un óvalo, adquiriera un fuerte porcentaje accionario de la empresa que reina en el mundo de la navegación por internet a nivel mundial. La respuesta fue tajante y a la vez un llamado de atención. “¡Qué coincidencia, nosotros pensábamos preguntarles lo mismo¡” . Cinco años después, en 2007, Google ya había superado el valor bursátil de la mismísima Microsoft; la emblemática Coca Cola y Ford Motor Co, entre otras, para situarse como la empresa más valiosa de la principal economía del planeta. Así como los keynesianos enfocaron los esfuerzos en la industria de la construcción para superar la depresión del 30; en la pos Segunda Guerra Mundial, cuyo gran vencedor fueron los EE.UU.,Henry Ford emergió como un patrón génetico adelantado a los niños terribles de la nueva economía ame...